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Biografía de Sensei Akamine

La vida de Sensei Akamine entrega muchas enseñanzas al camino del Karateka. En esta sección se escriben diversos párrafos que nos muestran pasajes de su historia, su arte y sus vivencias.



En recuerdo de Sensei Akamine,
en el día de su natalicio,
14 de Mayo de 2004

Álvaro Bustamante Escayol
Dojo Sanchin.







Seiichi Yoshitaka Akamine nació en el barrio de Izumizaki,ciudad de Naha, isala de Okinawa, Japón, el 14 de Mayo de 1920, en el seno de una familia tradicional Okinawense de origen Samurai. Ésta, siguiendo ancestrales tradiciones y ceremonias, habría "preparado" al recién nacido de una manera muy especial para ser un hombre muy fuerte y sobresaliente.

De todos sus hermanos, fue el único que, al parecer, manifestó interés en la práctica de las artes marciales. Así, al ir creciendo, recibió una formación especial guiado por su Abuelo, quien fue su primer maestro.

A partir de la edad de cinco años, existe una diferencia de opiniones y versiones acerca de la vida del maestro...

¿Japón u Okinawa?

Algunos actuales profesores en Brasil que fueron alumnos directos del maestro en los primeros años de su llegada a ese país, afirman que cuando Sensei Akamine tenía cinco años, emigró de Okinawa junto a su familia a la isla grande de Japón, específicamente a la ciudad de Kawasaki, sin regresar nuevamente a su tierra, mas que para una corta visita, quince años después.

La misma versión dice que hasta poco antes de la Segunda Guerra Mundial, Sensei se desarrolló como un típico niño japonés, aprendiendo el idioma y las costumbres japonesas, logrando adaptarse muy bien a la cultura y a las costumbres de ese país.

Durante estos años en Kawasaki, habría conocido a quienes fueron sus compañeros y maestros en el camino del Karate-Do. Entre ellos estaban Seiko Higa (1898-1966) y Kanki Izumikawa (1909-1967) de la línea del Goju-Ryu. También Seitoku Higa (1921- ) y Seiken Shukumine (1925-2001 ) ambos de la línea de Shorin Ryu y Shinpo Matayoshi maestro de Kobudo (armas) .

Su camino al igual que sus estudios, se vieron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial.

Otros alumnos del maestro aseguran que permaneció en Okinawa durante este período, aprendiendo directamente de su Abuelo Samurai, y que posteriormente, comenzó a estudiar con el mítico Sensei de Shorin Ryu o Shuri Te, Chomo Anashiro (1869-1945).

De acuerdo a esta versión, Sensei tuvo además como profesores de Shorin-Ryu a los destacados maestros Kentsu Yabu (1866-1937) y Chotoku Kyan (1870-1945), y que eventualmente entrenó con el famoso creador del Goju-Ryu, el maestro Chojun Miyagi (1888-1955).


Sentados los Maestros:
Chotoku Kyan, Kentsu Yabu, Chomo Hanashiro, y Chojun Miyagi.


Las mismas fuentes dicen que por esos años, Sensei Akamine conoció al hombre que se transformó en su maestro más importante, Seiko Higa, segundo del maestro Miyagi y al maestro Kanki Izumikawa, discípulo directo de Sensei Seiko Higa, convirtiéndose este último finalmente en su principal maestro de Goju Ryu.
De manos de Seiko Higa Sensei habría sido reconocido a los dieciséis años con el grado de 1er Dan Cinturón Negro, a los 18 con el 2º Dan, a los 22 años, habría recibido el 4º Dan y años antes de viajar a Sudamérica el 8º Dan de la Butokukai (hasta aquí la 2a versión).

El Dojo de Higa Sensei funcionaba en su casa, y se afirma fue en este lugar donde Seiko Higa desarrolló sus propias ideas, conceptos, y expresiones del Karate-Do que más tarde influenciarían considerablemente a Kanki Izumikawa y a Sensei Akamine.

Katsuya Izumikawa, hijo de Kanki Izumikawa Sensei, recuerda que su padre le contaba cómo junto a Sensei Akamine y a un tercer alumno, quien más tarde llegó a ser médico, caminaban todas las tardes rumbo al Dojo de Seiko Higa, compartiendo en forma diaria y exclusiva, los entrenamientos y enseñanzas del destacado maestro. Las prácticas eran muy intensas y duraban hasta el anochecer, relata.

De esos entrenamientos nació una profunda amistad, admiración y respeto entre Izumikawa Kanki y Akamine Seiichi, que se mantendría mas allá del tiempo y del espacio…


Seiko Higa Sensei en su Dojo


El joven maestro

En esos años, recordaba uno de los hermanos de Sensei Akamine, éste era un joven y sobresaliente estudiante de Karate-Do. Poseía un talento natural que se destacaba por su fortaleza y destreza, así como por sus habilidades sensitivas…

El mismo familiar contó cómo, a pedido del propio Sensei, siempre lo trataba de sorprender. Un día, antes de que el maestro regresara a casa, se escondió tras la puerta de entrada para su habitual juego… Pero se llevó una impresión mayúscula, cuando su hermano Seiichi llegó y se detuvo frente a ella. No escuchó más movimiento, y tras un instante de incertidumbre, sintió una mano que le tocaba suavemente la espalda... Era la del joven Karateka que lo había descubierto...


El joven Akamine



La formación marcial de Sensei Akamine

Sensei Akamine contaba a sus alumnos cómo su maestro les hacía entrenar por horas durante la noche en el cementerio…

"Se encendían grandes fuegos y practicábamos saltos sobre la fogata durante la noche"

Con respecto a su formación, creo yo que es importante agregar aquí un comentario aparte…

Cuando el maestro Akamine nació en Naha, el "Okinawa-Te" o simplemente "Te" (mano de Okinawa) ya había comenzado a denominarse Karate-Do. Tanto este arte en Okinawa, como las otras disciplinas en Japón, eran reconocidas por todos. Así también, sus maestros tenían una muy buena fama y reputación, gozando del respeto de todos quienes les conocían.

Sensei Akamine contaba que en los días de su aprendizaje de Karate-Do, era común que los estudiantes visitaran y aprendieran simultáneamente de varios profesores. Estos maestros son considerados hoy como los creadores, o en su defecto discípulos directos, de quienes estructuraron el arte en Okinawa.


El contexto sociocultural

Esto, a mi entender, tiene importancia también en las enseñanzas, y el sentido que se le da desde sus inicios a las artes marciales, en general dentro de valores culturales.

Si logramos comprender el contexto sociocultural en el que Sensei Akamine llegó al mundo y se educó, ya sea en Japón u Okinawa, quizás podamos captar también de sus enseñanzas de mejor manera.

Por ejemplo, el concepto de "comunidad' y "vecinos" que se tiene en el Japón es "muy importante", y ser un "mal vecino" es uno de los peores calificativos que un japonés podría recibir. Cada miembro de la comunidad aporta generosamente a los demás. No existe la idea de competencia, sino más bien de ayuda y apoyo mutuo, pues se entiende que la comunidad es un reflejo del todo, un microcosmos en el que lo que uno hace al otro repercute también sobre sí mismo. Todos son responsables de todos.

Personalmente vi como en Japón, los niños caminan a la escuela cada mañana en línea tras el mayor, quien es el responsable del grupo. Al pasar por alguna casa a recoger a otro compañero del barrio, éste espera en la puerta por los demás, para luego ubicarse en la línea de acuerdo a su edad y responsabilidad con su grupo.

En cada esquina se observa a los vecinos adultos que se turnan periódicamente para cuidar el paso de los escolares, e intercambian guantes distintivos que todos los automovilistas reconocen y respetan. Así, después de que la línea de niños ha pasado por el cruce de caminos asignado, el vecino se saca los guantes y retorna a sus labores habituales, retomando el turno a la salida del colegio.

Es en este "espíritu" en el que, no sólo Sensei Akamine, sino la gran mayoría de los maestros japoneses fueron educados.

Creo también importante señalar, que las artes marciales en Japón recibieron en su desarrollo una fuerte influencia de los profesores o "educadores" japoneses.

La influencia de los Educadores

El maestro de Sensei Akamine, Sensei Seiko Higa, asi como otros respetados maestros japoneses como Jigoro Kano (creador del Judo) , Gishin Funakoshi (creador de la escuela Shotokan) entre muchos otros, fueron profesores de escuela que influyeron con su visión educativa en la estructuración de las artes marciales. Sus experiencias y visiones de lo que debe ser la formación de una persona influyeron considerablemente en la enseñanza del karate-do, por ejemplo en la "metodología" se observa claramente la influencia de los conceptos educacionales tradicionales japoneses que también están presentes, por ejemplo en otras artes japonesas como el método Suzuki para el aprendizaje del Violín. Esta metodología considera el reforzamiento de la virtud y no la "destrucción" del defecto. En otras palabras no se combate el miedo sino que se fortalece el coraje. No se trata de destruir la ansiedad sino que se educa para la calma y la paciencia. Esto es muy importante ya que lo negativo con más negativo se fortalece, es por eso que no se combate el defecto si no que se fortalece la virtud. Esto está claramente reflejado en las enseñanzas de Sensei Akamine cuando por ejemplo dice:

"El miedo es un sentimiento real que existe en todo hombre consciente,
pero debe ser superado, esto es coraje"
.

De esta manera, podemos entender mejor aún el espíritu de los maestros en general, y en especial el de Sensei Akamine. Se pueden observar claramente en su Karate-Do y en sus enseñanzas estos "valores morales" , que a su vez, se ven reflejadas en el llamado "Gorin y Gotoku".



Uno de los cuadros "Gorin y Gotoku" del Dojo de Sensei Akamine
(ver "enseñanzas" de Sensei Akamine)

Sobre el mismo punto, recuerdo a un Sensei chileno de otra escuela de Karate que aunque conoció por un periodo muy corto al maestro Akamine en Brasil, se refería muy bien de él, el profesor Enzo Ramírez, me dijo del maestro …

"Un estudioso del karate-do, algo así como un científico, un profesor de Educación Física, un investigador de los efectos que la práctica de determinados ejercicios tenía sobre las personas. Y estudiaba como mejorarlos para lograr el efecto deseado…"

El hombre que ayudaba a las personas

Se dice que fue en los años previos a la Segunda Guerra Mundial - aunque no se sabe a ciencia cierta la fecha, el lugar o el nombre- cuando Sensei Akamine conoció, o mejor dicho tal vez, fue reconocido y "escogido" por un Sabio Chino no relacionado con las artes marciales.

Ese hombre le transmitió un gran conocimiento, a través del cual, el maestro Akamine llegó a ser una importante fuente de sabiduría, no sólo de Karate-Do, si no que de la vida misma.

A este conocimiento Sensei le llamaba "Kaite" y comprende: Cambio de Nombre, Ciencia de los Números, Ceremonias, Simbología y otros.

Usando este método, el maestro ayudó en la vida de muchísimas personas de diferentes países y condiciones, mejorándolas - de manera aún "inexplicable" para la ciencia actual- de enfermedades incurables. También las aconsejaba sabiamente, anticipándoles sucesos que más tarde serían de vital importancia en sus vidas.

Se dice que Sensei fue escogido por este sabio tomando en cuenta "señales" como su nombre y otros signos invisibles a nuestros ojos. De la misma manera el maestro Akamine habría escogido en vida a quién legar este tesoro y sus otros profundos conocimientos.

Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, se asegura que Sensei entró a estudiar a la Universidad de Tokio (Japón), Rehabilitación articular. Al respecto de sus conocimientos en fisiología, aún se recuerda cómo durante la primera visita del maestro a Chile, impresionó a los médicos presentes por sus exactos conocimientos de anatomía y fisiología humana, describiendo muy claramente órganos y funcionamientos internos.

El maestro y la guerra

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se dice que Sensei Akamine se enlistó como telegrafista de la Armada y participó en los conflictos bélicos en el Pacífico Sur.

Las tristezas y miserias de la guerra dejaron en él una profunda y lamentable huella. Sensei decía:

"Non gusta la guerra… crianza sufre mucho…"
…La guerra no le gustaba, los niños sufrían mucho…

Más de una vez, ante la pregunta de alguno de sus alumnos de para qué le había servido el karate, Sensei contaba su experiencia cuando en medio de la guerra, mientras iba en su bicicleta por un camino apartado, un avión enemigo repentinamente se le fue encima tratando de ametrallarlo:

"Fue mi reacción espontánea la que me hizo saltar y rodar lejos fuera del camino lo que me salvó ese día… eso fue gracias al karate…"

…Para mi este es el "Mu-shin" (no-mente) de un maestro…


La pequeña cicatriz en la mejilla izquierda de Sensei
se dice es una marca dejada por un ataque de cuchillo
durante la Segunda Guerra Mundial

El regreso a casa

Tras su regreso a Japón después de la Guerra, se dice que Sensei se establece en la ciudad de Ito (provincia de Shizuoka - isla de Honshu) donde abrió su propio Dojo al que llamó “Shikan”. Este es el nombre corto con el que Sensei fue reconocido en esos años y en los primeros años de su llegada a Sudamérica, posteriormente, cambió este nombre a "Yoshitaka" y dejó de usar el anterior.

Entre los alumnos que el Sensei tuvo en Tokio, está el maestro Hideo Tsuchiya (Shudo-Kan). Este es el mismo Sensei que años después, cuando se encontraba de visita en Chile, hizo referencia al joven Roberto Fernández de la Reguera del gran maestro que vivía en Brasil. A razón de dicha conversación, Roberto Fernández habría partido poco después en su búsqueda del maestro.

Continuando con nuestra historia, algunas versiones dicen que mientras Sensei Akamine residía en Tokio, viajaba continuamente a Kawasaki. Allí vivía su familia, en un barrio ocupado mayoritariamente por Okinawenses, entre los que se encontraban algunos maestros de Karate-Do.

Fue entonces cuando retomó y mantuvo sus prácticas en el Dojo de su amigo, condiscípulo y maestro Kanki Izumikawa. Al mismo tiempo habría entrenado con Seitoku Higa, Seiken Shukumine (de quien también se dice fue alumno del maestro Akamine y su amigo en Tokio) y Shimpo Matayoshi Sensei, hijo de Shinko Matayoshi maestro de Kobudo en el Dojo de Seiko Higa de Okinawa. Otros importantes maestros del destacado círculo de Senseis que vivían en Japón y que eran cercanos a Sensei Akamine fueron los Senseis Kanken Toyama y Kinjo Hiroshi (en algunas versiones acerca de la vida de nuestro Sensei se asegura que el grado de 8º Dan -Shihan- del maestro Akamine habría sido otorgado justamente por el maestro Kanken Toyama).

Además, junto al maestro Izumikawa y varios de sus amigos y condiscípulos Sensei participó también en 1950 en una famosa presentación de Karate-do para la televisión japonesa que se recuerda como todo un hito en la historia del Karate-do.




Izumikawa Sensei



Kanki Izumikawa fue discípulo directo de Seiko Higa Sensei, de quien recibió el titulo de "Maestro Bubishi".
Sensei Akamine decía que su amigo Izumikawa, tenía el mejor Kata Seipai que había visto.

Tras la lamentable muerte de este maestro en 1966, su hijo mayor fue su natural sucesor. Desafortunadamente, el primogénito de Izumikawa Sensei y heredero del conocimiento de su padre, falleció a muy temprana edad. En la actualidad, le representan en Japón su segundo hijo, Katsuya Izumikawa, y el maestro Ichikawa.

El legado de Matayoshi




Shinko Matayoshi era un sabio y muy respetado maestro de Kobudo. Se dice que fue alumno de un hombre llamado “Kingai”, en la ciudad china de Shanghai. Allí habría aprendido el método Shaolin “Kingai-Ryu”, y además especializado en el sistema Hakutsuro Ken. También fue amigo y discípulo del maestro “Goken Ki”.

Tras su regreso a Okinawa, enseñó en el Dojo de Seiko Higa Sensei. Se piensa que este hombre fue uno de los últimos expertos y sabios que heredaron el “Hakutsuru-ken”, o los secretos del arte de la grulla blanca, y que antes de morir, legó a su hijo Shimpo todos sus conocimientos.

Es de Shinko Matayoshi, de quien Seiichi Akamine habría recibido la mayor influencia en su fuerte formación de Kobudo (armas tradicionales okinawenses).

Su hijo Shimpo enseñaba en el Dojo de Izumikawa Sensei en la ciudad de Kawasaki. Se especula que compartió con éste último y con Sensei Akamine, toda la profundidad de sus conocimientos. Los tres maestros serían entonces, parte de uno de los eslabones de esta antigua y esotérica sabiduría China: el manejo de la energía en su forma más completa y efectiva.

La línea de Shuri-te


Sensei Seitoku Higa

El maestro Seitoku Higa, es el creador de la escuela Bugeikan, que practica el estilo Shuri-te del maestro Takemura, y era un año menor que Sensei Akamine. Algunas versiones aseguran que es una de las personas que más influencia tuvo sobre el karate de nuestro maestro.

Podemos decir al respecto entonces, que Sensei Akamine incluyó en su propia escuela katas que enseñaba Seitoku Higa en su Dojo.

Estos son Ryufa y Kenshin-Ryu de la línea Shuri-te, y Kansha y Seisan de antiguo origen chino que a Okinawa los habrían traído de su fuente misma el maestro Kanbun Uechi y otros.

Sensei Seiken Shukumine

Seiken Shukumine Sensei fue también un muy especial maestro de la línea Shuri-te al cual Sensei Akamine consideraba uno de los mejores maestros de kumite (combate) y su cercano amigo.

Shukumine Sensei creo la escuela Gensei Ryu (Gen = Universo, Sei = Control, Ryu = Estilo) y posteriormente desarrollo lo que se hoy se considera como un nuevo arte marcial el "Taido".



Sensei Seiken Shukumine

Otras Artes Marciales para Sensei…

Se asegura también que de la misma forma, Sensei estudió otras artes japonesas como Judo y Kendo, transformándose en un verdadero experto en el uso de la Katana.
Estudió también artes chinas como el Taichi, llegando a decir Sensei de este último que era… "Un arte para los dioses"

El karate como deporte

Sensei Akamine contó cómo junto a otros maestros, luchó por formar las primeras organizaciones para promover el Karate-Do. También la manera en que poco a poco se fue desilusionando de éstas, así como de las personas. La razón era la avidez al dinero y al poder que se tenía acceso en las organizaciones, y al interés que había en transformar el Karate en un deporte.

Es un hecho que Sensei Akamine y la gran mayoría de los maestros de la época, muchos creadores de estilos y escuelas, estaba en profundo desacuerdo con este último punto en especial. Sensei Akamine consideraba que al transformar el karate en un deporte, se le despojaba del "Do" o espíritu invisible con el cual este arte fue creado.


La llegada a Sudamerica

Seiichi Yoshitaka Akamine, ya convertido en un maestro y reconocido con el 8º Dan por la Butokukai, buscando una mejor calidad de vida para su familia, emigra hacia Sudamérica.

Esta decisión fue tomada en parte por un profundo desacuerdo con las miserias que trajo la guerra, el sistema imperial japonés, y los cambios que se le impusieron a Japón tras su rendición.

El 12 de agosto de 1958 llega a la ciudad de Santos (Brasil) invitado por las colonias japonesa y okinawense establecidas en esta ciudad. Se transformó así en el primer gran maestro de Karate-Do en llegar a Sudamérica. 

Después de una corta estadía en Santos se radicó en la ciudad de San Pablo, donde fue recibido por sus compatriotas. Reconocida y apreciada su maestría, comenzó a dar clases en un principio sólo a los miembros de la colonia japonesa. Poco después recibió a los primeros alumnos brasileños y extranjeros.

En 1958, Sensei formó la “Escuela Goju Ryu de Karate-Do”, que más adelante se transformaría en la “Asociación Brasileña de Karate-Do”.

Se dice que en estas escuelas, Sensei llegó a tener más de mil alumnos, algunos incluso 5tos Danes. Muchos de los actuales maestros que hoy enseñan en Brasil fueron alumnos directos de Akamine Sensei, o en su defecto discípulos de quienes aprendieron de él.

En su escuela, el maestro enseñaba el sistema creado por él en Japón "Shikan" y que estaba basado en el Goju Ryu de Seiko Higa Sensei, el Shuri Te de Seitoku Higa Sensei, y el Kobudo aprendido de Shinko Matayoshi Sensei y de su hijo Shimpo, además de sus propias ideas.

Los Katas que habría enseñado en esos días eran:

Katas básicos: Uke Godan - Empi Godan y Tsuki Godan y luego agregó dos Katas básicos de su propia creación: “Te Gatana Godan y Teisho Godan”.

Katas avanzados: Gekusai Shodan - Gekusai Nidan - Saifa - Naifanchi - Sanchin - Seonchin - Ryufa - Tensho - Seipai – Kusanku o Kosukun.

Lamentablemente en el año 1964, y muy desilusionado, el maestro Akamine se retiró de la escuela que él mismo había formado, debido a profundos desacuerdos con el manejo administrativo y “maniobras legales”, que a sus espaldas llevan acabo algunos de sus alumnos de mayor grado, y hasta entonces de su confianza para legalmente apoderarse de dicha organización y dejar al maestro fuera de ella, desgraciadamente lo consiguen …

Sensei se retira así de la enseñanza pública del karate, manteniendo sus prácticas e impartiendo clases sólo en pequeños Dojos.

Así, a mediados de los años 60, Sensei Akamine decidió crear una nueva escuela y le llama… “Kenshin-Kan”

“Kenshin-Kan fue creada por mí. Me inspiré después de la Segunda Guerra Mundial. Ken significa pureza y fuerza y Shin corazón; es decir , se refiere a alma pura o pensamiento sincero, todo lo que es pureza”

(Extracto de entrevista a Sensei Akamine por “La prensa Austral”. Punta Arenas, Chile.. .Lunes 16 de Abril de 1984.)


Kenshin-Kan

La "Kenshin-Kan Karate Do" nació en Sao Paulo, y al poco andar reunió a antiguos alumnos del maestro y a otros recientes, que a partir de entonces comenzaron a sembrar y hacer historia en diferentes países.

En Brasil, la gran mayoría de quienes habían sido sus alumnos emigran a otras escuelas permaneciendo fieles a él muy pocos alumnos. Se destacan sus dos amigos y alumnos Sensei Tado Saito y Sensei Nabukasu.

La escuela del maestro en Brasil se llamaba entonces "Ken In Kan". Sensei decía que esta escuela era de alguna manera predecesora y que ayudaría en el proceso de dar forma a la definitiva Kenshin-Kan.

Ken In Kan estuvo por muchos años a cargo de su yerno, Sensei Hidekasu Oshiro.

En la década del 60 el maestro Akamine viajó a Uruguay en varias ocasiones e inaugura su escuela en Montevideo.


El alumno Carlos Rius - Sensei Pa Chi- fue el asignado por Sensei como el representante de su escuela en Uruguay.

En el año 1988 por indicación del mismo Maestro Akamine la escuela de Sensei Pa Chi continuo su desarrollo ahora bajo el nombre de Toku In Kan - organización ésta también creada por el Maestro Akamine en el año 1979 - al frente de la cual volvió a dejar al Sensei Juan Carlos "Pa Chi" Ríus.

En la actualidad le secunda su discípulo directo Sensei Fernando Prieto. La escuela Toku In Kan mantiene su sede principal en la ciudad de Montevideo, Uruguay y se ha desarrollado a través de sucursales en España, USA, Argentina y también como miembro de la JKF Goju Kai.  

En 1968 vino a Chile, y permaneció por espacio de un mes dando clases diarias. A su partida dejó instituida la escuela Ken-Shin-Kan en nuestro país, y al los profesores Raúl y Roberto Fernández de la Reguera como los representantes de ella para Chile.

En la actualidad la Ken-Shin-Kan Goju Ryu Karate Do es dirigida por los Sensei Raúl y Roberto Fernández de la Reguera y su sede central se encuentra en Santiago de Chile. Mantiene filiales en Uruguay, Argentina, Paraguay, Brasil, Honduras, USA, España y Australia.

Sensei volvió entonces a San Pablo y comenzó a recibir a sus alumnos en forma periódica, a quienes instruyó en su estilo, esta vez un tanto diferente del enseñado con anterioridad.

Su escuela comenzó a desarrollarse muy sólida y luminosa en todas partes. Corrían los años setenta y en Chile, la Ken-Shin-Kan se consolidaba lejos como la más grande e importante del país.

Pronto el número de Cinturones Negros superó los cien. La escuela crecía en prestigio, camaradería y valores morales.

Al mismo tiempo, el maestro Akamine aceptó recibir a sus nuevos alumnos chilenos. Muchos de ellos viajaron a Brasil en varias oportunidades para conocer al maestro en una forma más humana. La impresión que en muchos dejó fue similar...


Sensei el Ser humano y persona

Sensei era una persona sumamente sencilla, de apariencia y trato amable, un hombre cordial y sincero. Los karatekas que iban a conocerle se encontraban con un maestro que no parecía tal ni quería parecerlo, muy por el contrario…

Tenía un sentido del humor muy especial, lleno de picardía e inocencia. Era respetuoso de las creencias y gustos de los demás. Poseía además una refinada faceta artística, que expresaba a través de espléndidas pinturas de acuarela.

Quizás uno del los aspectos de mayor importancia en la vida del maestro, y que de alguna manera nos habla de su persona, es el gran valor que daba a su familia. Quería que todos sus hijos estudiaran y fuesen profesionales occidentales. Se sentía orgulloso de ello, y le daba un valor muy grande también a la familia de sus alumnos. Continuamente les repetía la importancia del hogar para un guerrero, decía que era como su castillo.

En su hogar, Sensei era un gran anfitrión. Disfrutaba invitando a cenar "abundantes" platos que a veces él mismo preparaba. Cuando sus visitas se retiraban, las sorprendía con regalos para sus familias. Disfrutaba con el asombro de un niño los presentes de sus alumnos, principalmente los que tuviesen algún significado especial, preguntando siempre acerca de su procedencia.

Como dije antes, Sensei Akamine era una persona común y corriente. No le gustaba que lo endiosaran, muy por el contrario… Cuando sus alumnos chilenos le llamaban "maestro", decía que aún le faltaba mucho para eso, que:

"sólo su maestro era un verdadero Shihan… él era Sensei".

Tampoco eran de su agrado las grandes organizaciones para el karate. Según él, este arte ayudaba en la vida, para tener una mejor familia y progresar en los estudios y el trabajo.

Siempre fue claro al manifestar que:

"No importa cuán diestros y aguerridos seamos en nuestras prácticas, si nos olvidamos de nuestros antepasados".

También explicaba cómo el karate mejoraba la salud y que ésta era importantísima.

Le gustaba la alegría y la acción por sobre la indecisión. Decía que la vida del hombre era un misterio, pero que existía un porcentaje que podía ser ayudado. Que Dios quería que nos ayudáramos a nosotros mismos, en vez de sentarnos a esperar que las velas se consumieran pidiendo que lo hicieran por nosotros. Nos aconsejaba que fuésemos valientes pero cuidadosos, y que los alumnos de su escuela debían ser unidos como hermanos.

Sensei era un ser humano con defectos y virtudes, y eso es lo que lo hizo tan especial, ya que sin dejar de ser una persona común y corriente, logró llegar muy lejos en sus conocimientos. Los perfeccionó a niveles muy altos, de maestría y excelencia, y a pesar de ello, una de las cosas que más impresionaba a quien le conociera, era su "humildad"…

Todo esto ocurría durante la década de los Setenta y como dije anteriormente, la Kenshin-Kan obtuvo un gran desarrollo en todas sus filiales. Pero fue sin duda en Chile, donde esta escuela creció mucho más que en otras partes.


La Kenshin-Kan recibe a su maestro



(Foto tomada en el Aeropuerto de Santiago
a la llegada de Sensei a Chile y firmada por él)

Casi diez años después de su primera visita, Sensei regresa a Chile. Esta vez casi un centenar de karatekas lo van a recibir al Aeropuerto Internacional de Santiago, y un cerrado aplauso le sorprende tras su salida de aduanas…
Sensei viaja entonces por todo el país, enseñando y conociendo a sus alumnos…

En una ocasión, Sensei contó cómo estudiando los nombres de los países sudamericanos, para decidir dónde viajar, cometió un error fortuito. Analizó “Chili”, que era la forma en que escribían el nombre de nuestro país en los mapas extranjeros. Así escogió Brasil para radicarse, junto a la colonia japonesa residente. Dijo entonces que él debió haber venido a vivir a Chile y no a Brasil.

En otra ocasión tras una presentación en su honor, llevada a efecto por la “Rama de Karate-Do del Departamento de Educación Física, Deportes y Recreación de la Universidad de Chile” en Santiago, a cargo del profesor Francisco Kamann, el maestro Akamine agregó:

“…En Chile “veo” el mismo Espíritu Samurai que he visto años antes sólo en Japón”.

Antes de volver a Brasil, lleno del cariño y la admiración de cientos de alumnos chilenos, reconoce a Sensei Roberto Fernández de la Reguera como 6to Dan de su nueva escuela y afirma que…

"Chile es el centro desde donde su escuela deberá nacer al mundo."

Poco después, en la ciudad brasileña de San Pablo, Sensei Raúl Fernández de la Reguera es también reconocido como 6º Dan.

Durante su permanencia en Chile en 1977, Sensei Akamine conoció y observó a sus alumnos, fijándose especialmente en uno de ellos. A su regreso a Brasil, llama reiterada e insistentemente para que le visite, al entonces alumno más antiguo de su escuela en Chile, el 3er Dan Francisco Kamann Campaña. Éste finalmente viajó a visitar al maestro a San Pablo y se convirtió, a instancias del maestro a partir de entonces, en su alumno personal. Entre otras cosas, Sensei le pidió que debía mantenerse más bien aislado de las escuelas de Karate-Do, requerimiento que desafortunadamente no fue del todo bien entendido por los profesores afectados.

El profesor Francisco entonces siguiendo las indicaciones del maestro Akamine se recoge en una práctica privada con un grupo muy reducido y privado de alumnos. Estos fueron los inicios de la actual "Escuela Autónoma Francisco Kamann".

Con el tiempo la relación de maestro-discípulo se fue afianzando y enraizando profundamente con cada viaje que, en forma periódica, debía realizar Sensei Francisco a estudiar con el maestro Akamine. Esta duraría por mas de quince años, hasta el fallecimiento de Sensei Akamine.

A comienzos de la década de los 80, Sensei Francisco es reconocido por el maestro Akamine con el grado de 4º Dan y a fines de ésta con el 6º Dan, grado que representa en la escuela del maestro el conocimiento completo de sus enseñanzas.

Siguiendo con nuestra historia, se dice que fue a comienzos de la década de los 80, cuando el maestro percibe un peligro que se cierne sobre su escuela Kenshin, y hace una preocupante advertencia a los profesores:

"La escuela esta teniendo mucho brillo y hay fuerzas que desean su destrucción, tengan mucho cuidado, tratarán de destruir la escuela".

Desgraciadamente la advertencia de Sensei Akamine no fue suficiente…

Quiebre al interior de la escuela

A comienzos de los años ochenta, Sensei sufrió la primera de una serie de hemiplejías. Por esta razón, debió retirarse de la práctica activa del Karate-Do para concentrarse en su recuperación.

Años después, a mediados de la década de los ochenta las filiales de su escuela en Brasil, Uruguay y Chile, "simultánea e inexplicablemente" comenzaron a desintegrarse…
Se generó entonces un ambiente de desunión y rivalidades entre los miembros de la escuela.

Ante esto, Sensei Akamine nuevamente sorprende reaccionando como un sabio maestro y permaneciendo quieto… Viendo la preocupación de sus seres queridos, Sensei reafirma su filosofía de vida y su sabiduría diciéndoles:

"La vida misma se encargará de restituir el orden de las cosas y dará a cada quien lo que corresponde…"

Entonces ya a fines de los Ochenta, Sensei se retira definitivamente de la vida pública. Por desgracia su salud se vuelve a resentir por nuevas hemiplejías. Los médicos que le cuidan se admiran una y otra vez, por que a pesar de la gravedad de los ataques que sufre, mantiene una salud muy superior a lo que se podría esperar…

Relataba una muy cercana alumna chilena del maestro en Brasil, Inelia García, la sorpresa de los facultativos ante el estado que mostraban las radiografías del maestro y la capacidad vital que se observaba en el mismo, sencillamente no podían creer que pudiera seguir -literalmente- respirando…

El sabio que ayudó a tantos con su salud, también sabía como ayudarse a sí mismo y lo demuestra una y otra vez…


La partida de nuestro Sensei.

Finalmente el 18 de Julio de 1995, a la edad de 75 años Sensei Akamine, abnegado padre y esposo…

…El niño que fue sabiamente preparado por su abuelo para ser un hombre sobresaliente. El discípulo de los creadores del Karate-Do en Okinawa. El sabio sucesor de un misterioso y milenario conocimiento oriental. El hombre envidiado, ignorado y temido por unos… El sabio maestro respetado, admirado y amado por otros, partió a la eternidad…

Sin embargo, aún sí se puede ser su alumno y discípulo...

Quien así lo desee puede seguir siéndolo practicando lo enseñado por él y respetando sus enseñanzas, su recuerdo y sus principios.

Debemos acercarnos a ellos y en profundidad estudiarlos buscando la verdad...

Y permítanme una reflexión final…

"El maestro Akamine decía que junto a nuestro mundo existe otra realidad,
que después de esta vida hay otra, con deberes y derechos…"

...Y al respecto dijo mucho más…
Sus más cercanos alumnos lo saben…

Sensei Seiichi Yoshitaka Akamine no ha muerto,
vive en otra esfera del tiempo y el espacio.
Y sus enseñanzas han permanecido tras su partida a la eternidad…

Y así como antes nos enseñaba a hacerlo en nuestras vidas,
hoy, el maestro Akamine en ese mundo sutil pero real,
y con la alegría que le conocimos siempre,
vuela con su invisible, brillante y afilada Katana espiritual,
cortando al viento las mil cabezas del monstruo del ego y la mentira…





Sensei Akamine, de todo corazón …

¡ GRACIAS !

DESCANSE EN PAZ…

 



Alvaro Bustamante Escayol
Profesor – Dojo Sanchin
Santiago de Chile
Mayo 2006